Rafael Alvariño, Product Manager de Professional Printing e Industrial Printing de Konica Minolta
- Publicado el 02 de Marzo de 2026
“La automatización es una necesidad para cualquier taller que quiera seguir siendo rentable”
Rafael Alvariño, Product Manager de Professional Printing e Industrial Printing de Konica Minolta habla en esta entrevista de la participación de la empresa en C!Print Madrid y de las novedades de la empresa.

En su ponencia en C!Print 2026 habló mucho de automatización aplicada al día a día de los talleres de producción gráfica. ¿Cuál fue la idea clave que quería trasladar?
El mensaje principal que quise expresar es que la automatización ya no es algo futurista ni reservado a grandes plantas industriales, es una necesidad para cualquier taller que quiera seguir siendo rentable. La realidad es que cada vez hay menos personal formado y especializado, porque los impresores se están jubilando y a los jóvenes esta profesión no les resulta ya tan atractiva. Pero, lógicamente, sigue habiendo una exigencia por cumplir unos niveles de calidad muy altos, con unos plazos que siempre son cortos, y además vigilando no excederse en los costes, y ahí es donde la tecnología tiene que ayudar. Justamente eso es lo que hacemos en Konica Minolta.
Ante esa escasez de personal cualificado, que es uno de los grandes retos del sector, ¿cómo puede ayudar la automatización a resolver este problema?
Puede ayudar mucho. La clave está en reducir la dependencia de empleados muy especializados para tareas rutinarias. En Konica Minolta entendemos la automatización como una forma de quitar presión al operario, no de añadirle complejidad a su trabajo. Nosotros vemos que cuando automatizas los procesos con tecnología bien diseñada y con las prestaciones que necesitas, el operario puede centrarse en supervisar, no en ir “apagando fuegos” y usando el “ojímetro”, o sea, controlando todo “a ojo”, que demasiadas veces es una causa de problemas. Si trabajas con tecnología que te demuestra que puedes confiar en ella mejoras tu productividad, pero también te aseguras continuidad en tu negocio y la confianza de tus clientes.
Entonces, ¿se puede decir que muchas de sus máquinas están preparadas para trabajar solas?
La máquina de lo que tiene que ser capaz es de tomar decisiones por sí misma durante la producción. Por ejemplo, de ajustar automáticamente el tamaño y tipo de papel, mantener el registro, controlar el color o detectar desviaciones, para no tener que estar corrigiendo continuamente. En Konica Minolta llevamos tiempo trabajando en esa línea, y un buen ejemplo es la AccurioPress C14010S, que combina sistemas de autochequeo y autorreparación con impresión de tóner blanco de alta opacidad en una sola pasada.

Por su experiencia, ¿qué papel juega la reducción de errores y reimpresiones en la rentabilidad de una imprenta?
Juega un papel fundamental, porque muchos márgenes se pierden en pequeños errores que se repiten cada día, como ajustes mal hechos, tiradas que hay que repetir o paradas de máquinas inesperadas. Por eso en Konica Minolta nos centramos tanto en el control automático del color, el registro en línea y los sensores inteligentes para tener cada parámetro bien ajustado en todo momento. La idea es que cada hoja impresa que sale de tu máquina sea vendible para conseguir una verdadera rentabilidad.
Mirando ya a este 2026, ¿qué previsiones tienen en Konica Minolta para la impresión comercial e industrial?
Si tengo que resumirlo, diría que 2026 será un año de consolidación definitiva de la impresión digital. La automatización de la que hablamos para el control de los procesos, junto con la inteligencia artificial que ya se está introduciendo, van a aportar diferencias cada vez más claras y va a poner por delante a todas aquellas empresas que apuesten por apoyarse en buena tecnología. En mi opinión, esa idea va a ser clave para poder competir ahora y en los próximos años.
Entrando en producción de etiquetas, 2026 viene muy marcado por la normativa europea. ¿Qué tendencias ve más claras?
El gran cambio que yo veo es que la normativa ya condiciona el diseño desde el principio, y Konica Minolta está especialmente bien posicionada para el escenario de la producción digital de etiquetas, porque disponemos de máquinas para tiradas cortas que reducen al mínimo el desperdicio y que ofrecen incluso más posibilidades creativas. La tecnología digital permite cambios de trabajo ágiles, opciones de embellecimiento y una adaptación mucho mayor a la demanda del mercado. En Konica Minolta fomentamos precisamente para que esa flexibilidad no esté reñida con la productividad ni con la automatización.

Para terminar, ¿qué consejo daría a un impresor que aún duda si apostar por las últimas tecnologías?
Mi consejo sería que no lo vea solo como una inversión en maquinaria, sino como una inversión en tranquilidad propia y para sus clientes. En Konica Minolta siempre insistimos en que no se trata de tener la última tecnología, sino en que cuentes con esa tecnología que te va a ayudar a hacer mejor tu trabajo, más rápido, con una calidad que nadie se cuestione, y además con menos costes. La realidad es que el mercado no va hacia trabajos más largos ni más sencillos, sino cada vez más exigentes, así que cuanto antes des ese paso, mejor preparado estarás para lo que venga.
