Anfalum crítica con el gobierno por disminuir la iluminación de carreteras
- Publicado el 24 de Febrero de 2014
ANFALUM responde al Gobierno ante el apagón de las carreteras: no es una forma eficiente de ahorro energético y atenta gravemente contra la seguridad vial. Se están dando informaciones erróneas sobre la obligatoriedad de iluminar las carreteras españolas.
Hay otras formas de ahorro Energético mucho más eficientes que apagar las carreteras, tal como utilizar luminarias más eficientes, incorporando la nueva tecnología LED Y la regulación del flujo luminoso: “la tecnología actual nos permite enormes niveles de Eficiencia y ahorro energéticos para el alumbrado”, afirma el Director General de ANFALUM, D. Alfredo Berges.
La Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (ANFALUM) considera muy preocupantes las informaciones aparecidas estos días en los medios de comunicación según las cuales la iluminación nocturna de las carreteras madrileñas que son competencia del Ministerio de Fomento ha sufrido un recorte de hasta un 25%, que afecta a unos cien kilómetros de tramos viales.
ANFALUM desea advertir de que la iluminación de las carreteras es un factor fundamental de la seguridad vial, como lo demuestran reiteradamente los estudios realizados en el ámbito nacional e internacional. En cuanto al ahorro energético, conviene atender a determinadas cifras, del consumo total de energía eléctrica en España el alumbrado representa el 15 %, si hablamos del alumbrado de las carreteras, la cifra se reduce hasta un 0.4 % del consumo total, una cifra ínfima para un aspecto tan importante como la vida humana.
En estudios recientes se ha cuantificado que en tramos de carretera no iluminados el porcentaje de accidentes de tráfico mortales se multiplica por tres. Además deberíamos analizar cuidadosamente dicho ahorro, puesto que el aumento de accidentes de tráfico es un 60% superior en carretas no iluminadas que en las que están iluminadas, lo que conlleva un gasto extra en la atención que precisan estos accidentes, y por tanto lo que ahorramos por un lado lo perdemos por el otro, y lo más grave, la pérdida de vidas humanas.
El alumbrado proporcionado por los faros de los automóviles no nos permite una correcta visión de los objetos que tenemos delante, pierden eficacia a los 100 metros, y puesto que fueron diseñados como complemento al alumbrado público y no como único sustento de la seguridad vial.
